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Agorafobia, síntomas y tratamiento

¿Qué es la agorafobia?

La agorafobia es un trastorno de salud mental relacionado con la ansiedad. La persona que sufre agorafobia padece un miedo inexplicable e incontrolable que le impide estar en espacios abiertos. La angustia que se produce ante la acción de salir a la calle es tan grande para la persona, que tiende a evitarla, con lo cual se retroalimenta y la conducta de evitación cada vez es más fuerte.

La persona con agorafobia tiene a aislarse con tal de evitar las situaciones que le generan ansiedad. Así, progresivamente, es posible que deje de utilizar el transporte público,  evite situaciones sociales (comer en restaurantes, asistir a un concierto o al teatro..) y progresivamente cada vez quiera salir menos de casa con tal de evitar la ansiedad que le generan las relaciones y situaciones sociales. La agorafobia tiene una mayor incidencia entre las mujeres que entre los hombres, afecta 1-5% de la población en España.

agorafobia aislamiento social

Causas de la agorafobia

El trastorno de ansiedad por agorafobia se genera a raíz de alguna mala experiencia por parte del sujeto, en la que la persona vive un episodio altamente estresante en una situación en el exterior. La evitación de un episodio similar alimenta el problema y el solo hecho de pensar en afrontar la situación genera ansiedad y estrés a la persona afectada.

 

Síntomas de la agorafobia

Los síntomas de la agorafobia están directamente relacionados con la ansiedad que padece la persona al ser expuesta al estímulo estresante. Normalmente los síntomas aparecen súbitamente y van aumentando tanto en intensidad como en número (aparecen varios síntomas a la vez). Los síntomas que se pueden experimentar en la agorafobia a causa del estrés y la ansiedad son:

  • Taquicardia
  • Sensación de calor (sofoco) o frío súbito
  • Temblor
  • Sensación de ahogo e hiperventilación
  • Vértigo y mareo
  • Opresión en el pecho
  • Sensación de cansancio
  • Náuseas
  • Visión borrosa
  • Pinchazos, calambres y debilidad en las piernas

agorafobia ansiedad

A su vez, como comentábamos más arriba, el problema es que la persona se anticipa a la sintomatología que le pudiera ocurrir en futuras situaciones y se retroalimenta el problema. El paciente puede comenzar a pensar que si hace tal cosa (o va a tal lugar) le va a ocurrir lo que le ocurrió en el último ataque y puede tener dos salidas:

  • o bien evita la situación completamente por el estrés que le está generando, con lo cuál se aísla un poco más;
  • o bien por el hecho de pensar en lo que puede ocurrir, comienza a generar estrés y acaba sufriendo los síntomas que quiere evitar

Ambas situaciones son muy desagradables para la persona, ya que siente que está fuera de control y que no puede evitar los miedos, los síntomas y la ansiedad.

Pensamientos negativos o catastróficos

Los pensamientos negativos o catastróficos surgen conjuntamente con los síntomas de la agorafobia. Se trata de miedos irracionales que sufre el sujeto, fruto del padecimiento de los síntomas físicos, y donde la persona cree que va a tener un desenlace fatal a consecuencia de un fallo en el organismo. Los pensamientos negativos más comunes son:

  • Tener un ataque al corazón
  • Asfixiarse
  • Desmayarse
  • Perder el control

 

Tratamiento de la Agorafobia

El tratamiento de la agorafobia se realiza mediante terapia cognitiva-conductual. La terapia consta de una parte de análisis del origen de la ansiedad que sufre el paciente, cómo aparece, cómo se manifiesta y cómo le afecta. Cuando la persona comprende qué es la ansiedad, cómo le afecta y porqué, está preparada para ser expuesta a situaciones controladas por el terapeuta: exposiciones interoceptivas (in vitro) y exposiciones reales (in vivo).

Exposiciones interoceptivas

En esta fase del tratamiento de la agorafobia, el terapeuta situará al paciente frente a estímulos que provocan ansiedad, pero en situaciones donde “está a salvo”. Se pretende de esta manera hacer comprender al paciente que los pensamientos catastróficos que genera no tienen fundamento real y así iniciar un proceso de enfrentamiento.  La combinación de la afrontación cognitiva con técnicas de relajación corporal y ejercicios de respiración, hará que el paciente aprenda a tener mayor control sobre sus sensaciones corporales y así controlar la ansiedad y sus síntomas asociados; para posteriormente ser capaz de afrontar en vivo las situaciones estresantes.

agorafobia miedo al exterior

Exposiciones propioceptivas

Cuando el paciente se siente preparado para afrontar la realidad, comienza la exposición en vivo en una situación real. Con la ayuda y acompañamiento del terapeuta, el paciente debe afrontar los pensamientos negativos y las sensaciones temidas, viendo que no hay razón para temer por su vida y que los temores no tenían fundamento real.

La repetición de la exposición a situaciones estresantes y el afrontamiento, hará que vaya desapareciendo el malestar y la ansiedad progresivamente. El proceso puede ser duro para el paciente, pues implica sufrimiento y esfuerzo cognitivo por su parte; y puede ser una terapia más o menos larga.

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